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Protestantismo a Chihuahua

3 Llegada del Protestantismo a Chihuahua, siglo XIX. 

 

Como en toda la República, el camino del Protestantismo en el estado de Chihuahua fue preparado por tres actores principales: la Masonería, el liberalismo (sobre todo cuando éste triunfó de sus adversarios políticos y se convirtió en gobierno) y los extranjeros (estadounidenses, ingleses y alemanes principalmente) que se establecieron en el estado como mineros, comerciantes y profesionistas.

Una de las empresas en auge en esos años, en las que participaban empresas anglosajonas, fueron los ferrocarriles. Bastian atribuye a este hecho gran importancia, no sólo para la implantación del Protestantismo, sino también para su rápida difusión en el norte de México. En lo que se refiere al estado de Chihuahua, entre 1880 y 1884, el ferrocarril central unió la ciudad de México con El Paso, Texas.

Pero en Chihuahua la coyuntura más decisiva para la introducción del Protestantismo fue la actividad minera, casi toda ella en manos de ingleses y norteamericanos. Esta actividad minera pronto se vio entrelazada con la actividad de los arrieros y rancheros que prosperaban por impulso de la actividad minera. La primera iglesia protestante en llegar a Chihuahua fue la Iglesia Congregacional (ver Congregacionales) en 1882, estableciéndose en la capital del estado. Pronto los misioneros de esta iglesia entraron en contacto con los centros mineros de Parral y del noroeste. En 1884 se establecen en Parral y en la región de Guerrero entran en contacto con el círculo liberal liderado por el coronel juarista Ignacio Orozco.

En Chihuahua, pues, se repite el fenómeno que Bastian subraya insistentemente para todo el país: “Lejos de ser asociaciones espontáneas de meros individuos, esas sociedades (protestantes) siguieron pautas de difusión ya existentes y se aprovecharon de las redes liberales que las favorecieron, fortaleciendo, a su vez, el espacio liberal radical, delimitando un claro espacio simbólico religioso anticatólico y ofreciendo valores religiosos, políticos y educativos modernos”. Ya para 1884 los congregacionalistas se reunían en la casa de Ignacio Orozco, con un grupo de familiares suyos, para celebrar el culto. Precisamente en San Isidro se formó en 1887 una congregación de esta iglesia, semejante a la establecida en la ciudad de Chihuahua, y a la que pertenecía Pascual Orozco Orozco y su esposa Amada Vásquez, padres de Pascual Orozco, hijo, quienes participarían pocos años después en la Revolución junto con varios de sus parientes, también protestantes. En 1887 surgió en Cusihuiriachi, pueblo minero y agrícola a la vez, una congregación protestante en la que tomaban parte el alcalde, el juez de paz y cuatro maestros de escuela. También estos personajes se caracterizaban por su oposición a la imposición del gobierno porfirista y a la supresión de las libertades municipales.

Estos datos nos hacen subrayar una característica importante de las recién nacidas congregaciones protestantes en Chihuahua, lo mismo que en el resto del país: su carácter ilustrado. Eran impulsadas por un espíritu de progreso y de iniciativa privada, propios de los Estados Unidos, que el mismo gobierno liberal reconocía como favorable al desarrollo de México, en contraposición con espíritu más tradicional y corporativo heredado de la Colonia, y al que los católicos estaban más apegados. Con ese mismo espíritu progresista, los protestantes ponían especial empeño en abrir escuelas, en fomentar el ahorro y en combatir el alcoholismo. Por eso en sus inicios el protestantismo en Chihuahua prendió más fuertemente entre la clase media. Este carácter progresista e ilustrado de los primeros adeptos del protestantismo, junto con su tendencia liberal y republicana, los hacía también especialmente sensibles a la libertad política, frente a un régimen cada vez más autoritario como era el de Porfirio Díaz. “No es una mera casualidad el que los distritos de Guerrero, Hidalgo, Juárez y Galeana hayan sido el espacio privilegiado de la implantación protestante en el oeste de Chihuahua –dice Bastian-. Se trataba de una región de economía ranchera complementada por ingresos anexos, producto del trabajo minero asalariado”. De esta región del noroeste del estado las congregaciones protestantes se diseminaron hacia el este de Sonora, a lo largo de la Sierra Madre Occidental. Las congregaciones protestantes se difundieron también en las poblaciones vecinas de ciudad Guerrero, Temósachi, Santo Tomás, San Pedro y Namiquipa y hasta los centros agrícolas de San Buenaventura y Galeana.

La segunda iglesia protestante que llegó a Chihuahua, siguiéndole los pasos muy de cerca a la congregacional, fue la Iglesia Metodista (ver Iglesia Metodista de México). Llegaron en 1885 con los misioneros estadounidenses de la Iglesia Metodista del Sur, Samuel Kilgore y Alejandro Sutherland. Se establecieron primero en la ciudad de Chihuahua y el mismo año estaban ya también en Juárez. Al igual que los congregacionales, los metodistas mexicanos se caracterizaban en ese tiempo por sus ideas liberales en materia política.

Otra asociación que se hizo presente en Chihuahua en el último cuarto del siglo XIX fue la de los Mormones, miembros de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Si bien ellos mismos no se consideran protestantes, ni éstos los consideran a ellos como tales, podemos inscribirlos, por el contexto histórico de su nacimiento y por no pocas de sus doctrinas, dentro de la gran corriente generada por la Reforma Protestante, aunque marginal, por algunas de sus creencias específicas.

La entrada de los Mormones a Chihuahua, primer lugar de México a donde llegaron, se debió a la conjunción de dos causas: la necesidad de buscar una puerta de escape a los conflictos internos de la Iglesia, y la apertura del gobierno de Porfirio Díaz a la inmigración y colonización de vastas zonas despobladas del país.

Los conflictos internos a los que nos referimos habían sido provocados, entre otras razones, por la Ley Edmunds de 1882 que prohibía el matrimonio plural (en este caso un hombre con varias mujeres), introducido oficialmente en la Iglesia por el sucesor de John Smith, Brigham Young, en 1852, aunque ya se practicaba desde antes. Young, miembro desde 1835 del Quorum de los Doce Apóstoles, cuerpo supremo gobernante de la Iglesia, había liderado a los Mormones desde los trágicos acontecimientos de Nauvoo en que perdiera la vida el fundador, hasta su establecimiento en Utah en 1848, donde esperaban contar con la libertad necesaria para practicar sus creencias, impugnadas acérrimamente por las poblaciones por donde habían peregrinado hasta entonces. El mismo Young quedó en 1850 como gobernador del territorio y futuro estado de la Unión Americana, con autoridad al mismo tiempo en el campo civil y en el religioso. A medida que la poligamia establecida por él se difundía y se hacía pública, las autoridades federales comenzaron a impugnarla. En 1862 se aprobó la primera ley federal antipoligamia y en 1882 se reforzó, como ya dijimos, con la Ley Edmunds. Esta ley declaró vacantes todos los cargos públicos, pues las personas que practicaran la poligamia quedaban excluidas de ellos y además se les privaba de sus derechos civiles. La ley creó una Comisión para que gobernara el territorio a nombre de la Federación. Esta Comisión desapareció con la creación del estado de Utah en 1896.

Ya Brigham Young, que tenía un ambicioso plan para difundir el mormonismo desde el sur de Canadá hasta el norte de México, había enviado misioneros a diversos estados vecinos incluyendo Chihuahua. Esta última elección, aparte de la intención misionera, no era ajena al propósito de abrir nuevos espacios de libertad para practicar la poligamia, ya que en México no había una ley expresa que la prohibiera. En 1875 Young envió a Daniel W. Jones al frente de una comisión a Chihuahua. El grupo cruzó la frontera por El Paso en 1876 y fueron bien recibidos por el gobernador Antonio Ochoa Carrillo. Tal vez en esa ocasión el proyecto de colonización no se concretó por los disturbios en que se vio envuelto el estado por el Plan de Tuxtepec y porque al año siguiente murió Brigham Young. En 1879, el nuevo presidente de la Iglesia, Wilford Woodruff, eligió al apóstol Moses Thatcher para que guiara una misión a México. Éste hizo tres viajes a Chihuahua y en 1887 fundó, con un grupo de mormones, la Colonia Juárez, en un terreno de 75,000 acres que habían comprado.

Las presiones del gobierno federal obligaron a Woodruff a revertir la aprobación de la poligamia, pero algunos miembros que no quisieron someterse decidieron emigrar hacia lugares donde no se les persiguiera por esa causa. Entonces volvió a ser México el país elegido (ver también Lebarones).

Fecha de actualización 13/02/2015 12:36